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Terra
La Coctelera

La furgoneta el burro y la guardia civil.

 

 

  • No se porque motivo se ha venido a mi cabeza la comunión de un sobrino, de una amiga de mi tía abuela, que en mi puñetera vida le había visto, y maldita la hora que me invitaron, pero esto de los Pueblos ya se sabe, a ver quien se atreve a hacerle un feo, a una amiga de la tía abuela, y el caso es que al principio todo estupendo, llegue temprano, ningún problema en la carretera, escuchando música de la buena, nada menos que Camarón, hay quien dice que la música buena es otra, donde salen un montón de tíos chillando, y moviendo el pelo yo creo que lo que hacen es despulparse, tal como hace mi perro Rufo, pero bueno esto no viene al caso, mi padre siempre me dijo, que la mejor música del mundo sea del estilo que sea, es aquella que a ti te dice algo.
    Bueno el caso es que a mi padre no se le ocurrió nada mejor que regalar al niño que un borriquito, si¡¡, si¡¡ uno de esos que parecen de juguete, bueno ellos tienen sitio donde tenerlo, pues bien resulta que el borriquito, estaba en otro pueblo a unos 60 o 70 kilometros, y nadie estaba disponible para ir a buscarlo, pues nada que después de mucho discutir y hacerme el loco, no pude evitarlo, y me toco ir a por el bicho, que en definitiva es un bicho, y hay estoy yo con mi furgoneta, nuevecita, medio desmontada, para ir a buscar al burro de los cojo......pero era eso o dejar a mi padre sin poder entregar el regalo, así que venga, que voy pero coño¡¡¡ que encima me mandan solo, pues bueno también tiene tela, pero sea por papa, y allí que me voy, ya para meter al burro en la furgoneta fue un poco lioso, pero después de mucho esfuerzo conseguimos meterlo, y de nuevo....Camarón, lerenle le lerenleeeeee, todo emocionado fumándome un cigarrito, con mis gafas de sol desafiando al asfalto me encontraba, cuando de repente, ¡¡¡¡¡hostia¡¡¡¡ la guardia civil, en medio de la carretera se encontraba un agente, haciéndome señales ostentosamente, reaccione algo tarde, un poco mas adelante se encontraban otros dos agentes, junto a un coche parado en el arcen, estaba un agente a cada lado del vehiculo, justo a la altura de las correspondientes ventanillas quedando el coche justo en el medio, pues bien yo con mi brusca reacción frene algo, fuerte entrando en el arcen frenando, y derrapando con la gravilla del asfalto, dándole una soberana hostia, al vehiculo que estaba parado, y ocupando su lugar, haciendo que los agentes se quedaran justo a ambos lados de mi furgoneta, el burro se vino para adelante con el frenazo, y se quedo mirando por la ventanilla, al agente que estaba blanco como la cal, el air bag salto, dándome con la tapa del volante en la cara y haciéndome saltar las lagrimas, dejándome atrapado y sin poder moverme, el cigarrito que me sabia a gloria, ahora era un infierno pues con el golpe se me callo entre las piernas, y comenzaba a quemarme los hue......el guardia de mi lado me gritaba, ¡¡¡salga¡¡¡ salga del coche¡¡¡ pero no podía, soltarme, y a todo esto el burro rebuznando, yo quería morirme, con un esfuerzo sobre humano conseguí darle un manotazo acompañado de un empujón a la puerta, abriéndola de golpe y dándole en toda la cara al agente, con tan mala suerte que le partí un diente, este comenzó a cagarse en dios¡¡¡¡ y aquí me empecé a preocupar, su compañero metía la punta de la metralleta por la ventana y decía ¡¡¡¡pepe lo mato¡¡¡¡ y a todo esto Camarón cantando, "soy gitano y vengo a tu casamiento" en fin que desde aquel día no he vuelto a una ceremonia, ni al pueblo, la broma me costo una multa, por el burro, otra por el golpe, otra por el diente, un quemazo en los huevos, la furgoneta echa polvo, y el burro, confiscado y puesto al servicio de la guardia civil, como mascota.

El hambre que yo tengo

 

El hambre que yo tengo, es dañino y muy violento y me da por dejar seco todo aquello que yo huelo, y hoy no se y ni me acuerdo como me he comido un kilo papa fritas, dos sardinas en arenque, mejillones, chipirones, cuatro platos camarones, un platito macarrones con quesito exquisito, de segundo entremeses para ir haciendo boca, pijotas que son como las sardinas pero por la parte de Rota, un cuartillo de cordero, dos chuletas a la brasa, patas de cerdo con su grasa, ensalada de repollo pa que baje la comida, y de postre tres sandias, dos melones, albaricoques...eso sí, pocos que son pesados, trozo trata que no falte, a poder ser de santiago, o de queso, o de frambuesa, o del Algarbe, echa con trozos de tocino de cielo, cabello de ángel, y un poquito de pomelo, yo no se porque estoy vivo, carajo yo no se porque no muero, ¡¡dios que panzá de comer me dao, que dejado al camarero agotao pal mes entero, yo no se porque estoy vivo, solo se que si no despierto, ya me habría muerto, y eso que haces tres días que comida ni la huelo.

Pa verme matao_3

 

Ya recuperado y después de dos meses de estar de baja, por fin regrese al trabajo, el día se presentaba interesante, los compañeros estaban emocionados, me preguntarían mil cosas y yo me sentiría el protagonista del día, el recuerdo ya casi se había convertido en una anécdota, que quitando algún punto como los cuernos del toro, y los picotazos de las gaviotas, el resto ya lo comenzaba a ver de una forma hasta medio cómica, ya en el portal la cosa prometía ser interesante, Julio Ernesto el portero mexicano, me dio un emotivo abrazo, --estoy sin palabras licenciado, me embarga la emoción, me voy al bar a tomar un coñac-eso fue lo que me dijo, y salio corriendo, vaya si que le ha emocionado no pensé que me apreciara tanto este tío.

Monte en el ascensor donde también subía la recepcioncita del décimo, estábamos solos ella y yo en tres metros cuadrados, dios mío que tensión, esa mujer me vuelve loco, cuando llegamos al décimo, al salir del ascensor tengo que reconocer que me quede mirándola y seguramente con cara de bobo, cuando ella se giro como en los anuncios de champú casi a cámara lenta, me miro a los ojos y me dijo, me alegro de su regreso, mientras la puerta se cerraba, al principio no reaccione, pero de repente me di cuenta, ¡¡¡¡dios¡¡¡ como voy a bacilar con los compañeros cuando se lo diga lo fliparan¡¡¡ es ella y me ha hablado a mi¡¡¡¡ joder ¡¡¡

 

¡¡¡CRASK¡¡¡ ¿he? De repente el ascensor se detuvo, haciendo un extrañísimo ruido, como cuando se parte una madera, o algo parecido,  ¡¡no me jodas¡¡¡ que yo tengo claustrofobia, grite un par de veces, pero estos ascensores al ser herméticos ignífugos, acuáticos, y no se cuantas cosas mas, también son insonoros, comencé a darle al botón del interfono, pero no respondía nadie, seguramente Julio Ernesto seguiría en el bar, y yo tenia que salir de hay antes de que me diera el pánico, la trampilla del techo,¡¡ me largo por la trampilla del techo, y ni corto ni perezoso, me apoye en el maletín y abrí la trampilla del techo, ayudándome del maletín y no sin esfuerzo pude subirme, ya estaba en la planta 16 y esa planta esta clausurada, tendría que bajar un piso para abrir las puertas, dicho y echo me agarre al alambre que sujeta el ascensor, pero este estaba lleno de una grasa viscosa, y me sentía incapaz de dejarme descender por el mismo y mucho menos subir, pasado el primer susto recapacite y decidí entrar de nuevo en el ascensor y esperar para volver a pedir auxilio, alguien se daría cuenta, pero fue una  tarea imposible pues la trampilla se había cerrado, y ya no podía abrirla, no me quedaba mas remedio que tirar para adelante y salir de aquel follon, me acorde de un episodio de Mac Guiver, donde con un cinturón daba dos vueltas a un cable y se deslizaba por el, ni corto ni perezoso me desabroche el mió si el lo hace yo también puedo pensé, y quise imitar a tan fantástico personaje, cayendo a plomo, sobre el segundo ascensor que estaba gracias a dios un piso mas abajo, de lo contrario esto no lo estaría contando, eso si la hostia fue de cojones, como aun no estaba del todo curado de la leche que me di en el lavabo, uno de mis dientes, callo por el hueco de la escalera, yo ya comenzaba a verme muy mal, se ve que con el impacto el ascensor quedo algo mas bajo de lo normal con lo que la puerta de salida quedaba como a un metro de mis manos, con un pequeño salto la alcanzaría siempre que estuviera abierta, en ese momento escuche la aspiradora era señal, de que Osvaldo el chico de la limpieza se encontraba muy cerca, esa seria  mi salvación, Osvaldo es un chaval de unos 23 o 24 años, muy amable, y dispuesto, comencé a llamarle, pero no me escuchaba, estaba dándolo todo, se me saltaban los ojos por el esfuerzo al gritar, al cabo de un rato milagrosamente, la aspiradora se detuvo, y el  me contesto.

Pa verme matao_2

 

Menos mal porque ya casi no podía respirar, de pronto note como el camión comenzaba a vascular, se abrió la tramilla, y todo empezó a caer por una montaña de cabezas y tripas de pescado donde entre medio de toda aquella montaña de desechos me encontraba yo, después de dar mas de mil vueltas o al menos eso me pareció a mi, me detuve enterrado en aquel nauseabundo coctel, intente levantarme para llamar al camión y cuando lo conseguí, este ya había desaparecido, bueno tendré que salir de aquí como pueda, justo en ese momento algo me golpeo la cabeza, ¡¡ahy¡¡¡sentí un gran dolor, me giré y vi. un montón de gaviotas que me miraban fijamente, de repente todas al unísono como comandadas por algún pájaro de mente criminal, se echaron sobre mi picándome por todas partes, o bien pensaron que era un pescado de gran tamaño, es decir un banquete, el caso es que me picaron sin piedad y sin pausa, una de dos pensé, o corres o eres cadáver porque están pican con mala leche, y en la cabeza, ¡¡¡hay¡¡¡ salí corriendo como pude y salte un pequeño muro que separaba aquel vertedero de lo que parecía ser un placido campo, estaba destrozado entre los picotazos, la cara ardiendo, la y frente rota, parecía recién regresado de la guerra de Hiroshima, comencé a caminar por aquel prado intentando calmarme, pues creo que estaba en plena crisis de nervios, decidí orientarme por las estrellas para buscar  el norte que me llevaría de regreso a casa, cuando escuche algo detrás de mi, ya no me atrevía a girarme, os juro que miedo me daba pensar en algún otro acontecimiento, pero me decidí y lo hice, me gire y vi un enorme toro que bufaba y coceaba el suelo, sin parpadear y sin quitarme los ojos de encima, vamos que sí, que me había visto, y otra vez el dilema correr o no correr, ¡¡¡¡correr¡¡¡¡ y salí corriendo pero no me dio tiempo ni a dar dos zancadas, cuando aquel bicho enorme me engancho del pantalón del pijama y me elevo por los aires como si fuera un muñeco, pensé que era el final, pero gracias a dios que caí fuera del murete, sobre el asfalto en la carretera, pero lejos de sus cuernos, he de reconocer que  mi estado era lamentable, comencé a caminar sin pensar en nada no podía ni pensar, solo miraba a los lados muerto de miedo, y pensando en que otro tipo o especie de animal me tocaría ahora, así camine durante unos diez minutos, cuando por fin se hizo la luz, ¡¡¡dios mío¡¡¡ las luces de un coche ¡¡¡ Bien¡¡¡ grite, y me puse en medio de la carretera con las manos agitándolas les hice señales de que se detuvieran, de repente note como el coche cambiaba bruscamente de dirección y se dirigía directamente hacia mi, seria para verme mejor, yo me retire un poco pero el coche seguía en mi dirección, esta vez tampoco me dio tiempo a correr,  esta vez no hizo falta darme la vuelta para ver como salía volando por encima del capo, y me daba de bruces contra el muro de piedras, todo fue muy rápido, pero si que me dio tiempo de escuchar la voz de una mujer que decía ¡¡¡¡¡ dios mío pepe remátalo, remátalo ¡¡¡¡ y ya solo recuerdo que me desperté en un hospital, rodeado de mis seres queridos, y mi pobre esposa que me miraba con los ojos muy abiertos, y balbuceaba,  no lo entiendo, no lo entiendo, si estaba en casa, estaba en casa.

Pa verme matao_parte1

 

Yo soy un hombre joven, recién casado, con una proyección de futuro en el trabajo creo que buena, tengo una hipoteca como todo hijo de vecino, y económicamente estoy mas o menos estable, ella mi mujer es....que decir de ella, para mi lo es todo, siempre se dice lo mismo, pero en mi caso es verdaderamente cierto, y mentir seria confundirme a mi mismo, es guapa, joven, profesionalmente independiente, que adora a su marido, (al menos eso es lo que yo pensaba), le encanta su casa, es de vida sencilla y gustos moderados, en definitiva somos una pareja que no tiene demasiados problemas,.... bueno mejor dicho no tenía, porque desde un tiempo a esta parte a mi vida se le han echado encima un cúmulo de situaciones catastróficas, que están llevándome a la desesperación, y la ha cambiado radicalmente yo casi diría que roza la tragedia,..... y de la forma mas entupida.

Todo comenzó hace unos meses, yo vivo en un primer piso, y una noche de verano, escuchaba a mi esposa, entre murmullos y sostenida la voz por los ecos de la noche, escuchaba como desde la calle y justo debajo del balcón, hablaba con una vecina sobre cosas del día a día, cosas sin demasiada importancia, diríamos que una conversación típica entre vecinos, hablaban sobre trabajo, de los precios, de la derrama del portal, etc. etc., su voz me estaba embriagando, y comencé a sentir ese hormigueo que se siente cuando la sangre comienza a enardecer, y fue en ese preciso momento que decidí afeitarme para cuando regresara estar aseado atractivo, y dispuesto para ella, pues esa noche el cuerpo... me comenzaba a pedir guerra.

Me afeite y me dispuse a echar la loción, pero no me di cuenta de que mi esposa había utilizado un tarro de loción gastado, para guardar aguarrás, y ni corto ni perezoso me rocié la cara con el, ¡¡¡¡¡dios mío me abraso¡¡¡¡¡ mi primera reacción fue la mas lógica, buscar la toalla, pero tenia los ojos cerrados y dando manotazos tire el vaso de agua que tenia preparado para  enjuagarme la boca, me moje los pies pero seguí dando manotazos y con el agua resbale dando de lleno y con la cabeza contra el lavabo, ¡¡¡¡Dios¡¡¡ intente agarrarme al sujeta toallas, pero mis dedos como inducidos por un intento de suicidio, se introdujeron en el enchufe de la pared, dándome una descarga eléctrica, que menos mal que saltaron los plomos que si no,... la palmo, me quede a oscuras y notaba un hilo de sangre que fluía de mi frente, puedo jurar sin ningún tipo de complejo, que estaba acojonado, incluso creo recordar que se me saltaban las lagrimas, seguí escuchando la voz de mi esposa, y corrí al balcón para pedirle auxilio, pero como no veía nada, cuando estaba cerca del balcón tropecé con el cubo de fregar que ella había dejado, dando tal tropezón que mi cuerpo salio despedido por el balcón, creí que moriría, el miedo era tal, que aunque lo intente no logre sacar de mi boca ni un leve graznido, nada capaz de llamar la atención de mi mujer, la cual según caía por e balcón pude observar el momento que entraba en el portal, gracias a dios tuve la buena... o mala suerte según como se mire, que en ese preciso momento pasaba un camión de desechos de pescado, y fui a caer dentro, (por desgracia esa es la única pega del barrio cerca de aquí hay una planta de deshechos de pescado, que en verano es sencillamente insufrible) caí en el interior del camión que con el golpe se abrió la trampilla de carga, cerrándose tras de mi, ¡¡¡CLAC¡¡¡¡ aquel sonido me hizo presagiar un mal momento, comenzando por el olor que era insoportable, yo intentaba agarrarme pero era imposible, estaba todo resbaladizo entre tantas cabezas y tripas del pescado, ¡¡¡¡socorro¡¡¡ gritaba pero nadie me escuchaba, no me lo podía creer, estaba encerrado en un camión lleno de mierda¡¡¡ yo que tanto me había movilizado para evitar intentar que cerraran la planta ahora estaba siendo victima de su repugnante función, pasados unos minutos decidí rendirme pues era evidente que no saldría hasta llegar al destino, me acurruque como buenamente pude, y con una de las mangas del pijama me fabrique una especie de mascarilla, y así pase una hora mas o menos hasta que noté que el camión se detenía, por fin se terminaría  esta pesadilla.